Comienza el agobio con los kilos y comienza la época de «dietas». Crees que estás dispuesto a todo, ¿pero a qué precio? Hoy quiero contarte «10 motivos para NO hacer dieta», aunque se podría extender a unos cuantos más.

Empezamos: ¿A qué asocias la palabra dieta? Cuando hago esta pregunta, las respuestas que obtengo son: «pasar hambre», «comer a base de lechuga y pechuga de pollo«, «que me quiten lo que me gusta«, «pasarlo mal«, «que me prohíban alimentos«. Estas expresiones se repiten en muchas personas (sobre todo mujeres), que ya están un poco hartas y cansadas de este enfoque tradicional y que en muchas ocasiones le ha traído de «regalo» el llamado efecto rebote u otros problemas de salud. Como te entiendo perfectamente, quiero explicarte los motivos para dejar de hacer dietas y cambiar el enfoque hacia la búsqueda de tu verdadero bienestar alejándote de ellas.

1. PASAS HAMBRE. Esto es muy frecuente porque las dietas bajas en energía están muy lejos de los hábitos adquiridos de esa persona durante mucho tiempo, y si estás acostumbrado a comer grandes cantidades, pasar de repente a comida sin grasa, y poca cantidad hace que tu saciedad se resienta y pida comida a cada momento! Y precisamente te apetecen esos alimentos que te han prohibido (seguimos en el siguiente punto).

2. TE RESTRINGEN INCLUSO ALIMENTOS QUE SON SALUDABLES. Normalizar que te prohíban los plátanos, la chirimoya, la remolacha, el maíz, las legumbres, el pan, la pasta y yo no se cuántos alimentos más… se vuelve un verdadero calvario, ¡y no me extraña! Me agobio yo de pensarlo. Te pregunto: ¿de verdad piensas qué son esos alimentos lo que te han hecho ganar peso todo este tiempo? ¿O más bien los dulces, picoteos, llegar a casa por la noche con hambre y acabar cenando lo primero que pillas? Esto es lo que debes comenzar a identificar y tomar acción para ir cambiándolo poquito a poco y sin prohibir alimentos, sino aprendiendo a controlar cantidades y mejorar tus hábitos. Estarás diciendo: «venga ya, así no se puede perder peso», es normal, después de haberlo intentado muchas veces perder peso, no cuesta creer que haya una solución que no conocías. Te puedo asegurar que se puede, y cuando experimentes los beneficios de comer saludable sin prohibiciones, ¡entonces no querrás cambiar!.

3. TE CAUSA ANSIEDAD. El primer día: «Hoy he comido sano: ensalada y pescado al horno, sin pan ni postre, que engordan después de comer. Al quinto día: Ha llegado la tarde y no he podido más, he devorado el paquete de galletas, necesitaba algo dulce con la ansiedad que tengo del hambre que paso». Si estás haciendo cambios en tu alimentación, no debes tener ansiedad, si aparece algo no va bien.

4. TE ABURRES. «Estoy cansada del pollo, la lechuga y la piña, quiero aprender a comer». En su momento pensaba que nunca escucharía esto, no sabéis cuánto me alegro de que cada vez más personas se den cuenta de que comer saludable es comer variado, rico, sabroso y con infinitas posibilidades, olvidemos ya que comer sano es aburrido.

5. TE PONE DE MAL HUMOR. Tener cambios de humor cuando te subes a la báscula o “estás a dieta” suele ser bastante habitual. Esto no tiene por qué ocurrir, incluso comienzas a desear lo que “no puedes comer”. Para esto es importante que empieces a diferenciar hambre real de hambre emocional, lo tienes todo explicado aquí, uno de mis primeros post.

6. TE CANSAS DE CONTAR KCAL. Cada vez que comes tienes que contar kcal o puntos, ¿cuánto tiempo estás dispuest@ a vivir así? ¡No es necesario contar kcal! Toda esa energía que gastas en pesar y contar kcal la puedes invertir en descubrir para qué quieres perder peso e identificar qué hábitos te han llevado a la situación en la que estás (dando por hecho que queremos salir de ella). Además cuando se cuentan kcal, sólo ponemos la atención en la energía de los alimentos, pero no en su calidad y sus nutrientes. Por ejemplo, el aguacate suele verse como algo prohibido porque “engorda y tiene muchas kcal”, pero, ¿sabías que te aporta antioxidantes y la calidad de su grasa es excepcional? Si eres feliz comiendo una ensalada o una tostada con aguacate, tus ganas de alimentos ricos en azúcar disminuirán al momento, ¡haz la prueba!.

7. TE HAN PRODUCIDO EL FAMOSO EFECTO REBOTE. Un alto porcentaje de personas que han realizado “dietas” refieren haber recuperado más peso incluso del que perdieron. ¿Cómo puede pasar esto? Cuando haces una dieta muy restrictiva, tu organismo “se asusta” y entra en modo ahorro, y lo que falsamente pierdes es músculo y agua, pero la grasa se mantiene incluso se aumenta, y casi nunca hay cambio de hábitos, por lo que se juntan: tus ganas de volver a comer lo que tanto echas de menos, tu organismo a la defensiva a la espera de nuevas órdenes y un metabolismo más lento, incluso alteración hormonal, que en poco tiempo da como resultado volver al principio, a como estabas, pero sin corregir hábitos y sin haber aprendido a comer. ¿Te atreves a hacer algo diferente para obtener resultados satisfactorios?

8. PONES EN RIESGO TU SALUD. Existen miles de dietas: proteínas, con productos, de la piña y pollo, de la manzana, y no se merecen dedicarles una línea más. ¿Qué tienen en común? Te prometen perder peso muy rápido en poco tiempo. Si he engordado 20 kg el último año, ¿piensas que es coherente y bueno para tu salud perder todo eso en mes y medio? Nuestro cuerpo y nuestros órganos sufren nuestras decisiones aunque no lo veamos directamente, y existen muchos casos de anemia, alteraciones hormonales, cambios de metabolismo, etc por hacer dietas desequilibradas y sus consecuencias pueden durare toda la vida, ¿de verdad piensas que merece la pena?.

9. TE ESTRESA. Contar kcal, pesar alimentos, hacerte una comida diferente para ti, dar explicaciones de por qué no comes algo, ¿te suena? ¿te ha estresado alguna vez? Son situaciones que es imposible llevarlas a cabo durante mucho tiempo y causa de abandono…no es sostenible en el tiempo estar pendiente de este tipo de detalles que sólo fomentan la obsesión y no educan ni enseñan a comer.

10. ES LA PRIMERA CAUSA DE DESARROLLAR UN TRASTORNO DE CONDUCTA ALIMENTARIA. Esto me toca especialmente la vena sensible, un 95% de los casos de anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y otros trastornos de la conducta alimentaria, que especialmente afectaban a adolescentes, pero la edad se ha extendido hasta la vida adulta. Prácticamente tod@s han empezado por hacer una dieta restrictiva. Se me ponen los pelos de punta de que hoy en día aún se caiga en un TCA por una dieta, que la alimentación se convierta en una obsesión, y que nuestra vida esté condicionada a todos los niveles por lo que comemos. Con lo sencillo que es aprender a comer bien y como lo complicamos todos. Y esto va dirigido sobre todos a los que seáis padres o convivís a diario con niños y adolescentes, si hacéis cambios drásticos en vuestra alimentación, evitar los comentarios de si tenéis de comer esto o aquello, o del peso que habéis perdido, porque van a querer imitaros y esto es una irresponsabilidad.

¿Qué te han parecido los 10 motivos para no hacer dieta? ¿Has echado alguno en falta? ¡Soy toda oídos!
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